LA EXPRESIÓN
DEL BARRIO
Conversamos con Belcha, cerrense de 18 años, rapero, músico, editor de video y en una permanente búsqueda de
expresión.
Benjamín Salazar tiene 18 años, se mueve entre Casabó y el Cerro dónde viven sus padres. Acaba de culminar bachillerato artístico y no tiene pensado por el momento hacer una carrera, pero tenía claro que debía terminar sus estudios para prepararse para todo lo que se viene. El año que viene toca “laburar y seguir con la carrera musical, laburar para invertir todo en la música”.
Belcha
Mi nombre artístico fue una fusión de palabras, antes de todo ésto yo era youtuber. Ahí ya estaba en la búsqueda del nombre, era con ene al principio y finalmente quedó Belcha, es como una conjunción de palabras. Si bien subí varios videos con el nombre Bencha, busqué el significado de belcha y significa negro o negra en euskaro, era por ahí, ese iba a ser mi nombre.
Primeros acercamientos a la música y al hip hop
De chico, estaba Braian un compañero acá del barrio que tocaba guitarra, yo no me daba mucho con él pero lo veía que iba y venía con la guitarra y me daban ganas de aprender. Cuando cumplo 13 años mi bisabuelo me regala una guitarra criolla, quedó ahí como medio año la guitarra agarrando polvo, probé un de boludeces y no me gustó, me pareció difícil. Hasta que un día le pido a Braian unos piques y arranco a aprender mirando muchos tutoriales de youtube y metiéndole.
Estuve varios meses probando cosas, viendo piques en youtube y ya tenía una noción re contra básica, sabía tocar acordes, podía cantar unos temas, fui formando el oído de manera autodidacta. Ahí empecé a estudiar con un profesor porque también en mi casa vieron que iba en serio con la música. Estuve un año estudiando con él, mientras seguía aprendiendo por mi cuenta también. Del 2020 a 2022 estuve dándole a la guitarra, tocando rock nacional que era lo que más me llamaba, agarré la guitarra para tocar Calamaro, Cerati, Spinetta.
Soy muy cambiante y no me molesta el cambio, de una dejé las clases de guitarra de lado y arranque a salir en una murga. La murga surgió a través de un amigo de mi familia Maximiliano Porciúncula que me dijo “hay una murga acá La Zafada, sale en el Carnaval de las Promesas” un día me presentó, me gustó y me quedé ahí dos añitos. Dejo la murga el año pasado y ya quería meterme en la música de pleno
Por esos años, en el 2023 empiezo con el hip hop aunque ya había rapeado en alguna batalla, yo escuchaba hip hop desde que tenía 8 años. Las influencias me las hice yo mismo como quien dice, mirando YouTube, el camino que he transitado hasta ahora ha sido el de autodidacta, de autogestión.
Yo miraba youtube todo el día de chico y los youtubers de la época ponían canciones o videos y ahí iba a investigar eso. La única influencia que tengo heredada fue el rock nacional, mi viejo escuchaba abundante No Te Va a Gustar, Trotsky Vengaran, Los Guasones y todo ese palo. En el momento que agarré la guitarra quería tocar esa música que me acompañó siempre.
El rap si lo descubrí yo solo en YouTube, después lo arranqué a comentar con mis amigos del barrio y me dicen, “vos mirá hay batallas en youtube de caricaturas” y me re colgaba a ver, pero en el barrio no conocía a nadie que curtiera o hiciera rap
Primeras batallas
Curiosamente en el momento que las batallas hicieron el boom por 2017, yo estaba en cuarto de escuela y no me llamaba demasiado la atención. Sé que mis amigos hablaban de eso todo el tiempo y yo miraba algún que otro video pero no mucho más. Yo seguía escuchando música y seguía escuchando rap, pero MC todavía no curtía mucho. En el 2020, se hizo la competencia de la plaza 11 acá en el Cerro, me acerqué y me gustó la movida. No es que nació mi amor ahí, pero me anoté un par de veces y fui a rapear. Yo creo que para ser rapero si no haces freestyle antes … es como que jugás al fútbol pero no te pones botines, jugas en patas.
Yo ya en ese momento hacía toques en bares con una compañera, tocando la guitarra y cantando, yo tenía 15 y sabía que en algún momento iba a hacer algo que estuviera relacionado con el rap
Al año siguiente arranco a escribir con la libretita cosas que rimen, tenía como 10 temas y elegí uno. Se lo llevé a un compañero del barrio que tenía un estudio, le tuvimos que corregir un poco la sintaxis para que encajen las rimas y las acentuaciones y lo grabamos. Mi primer tema se llamó “¿Cuántas noches?” Un hip hop dónde me descargo también, porque estaba pasando una situación personal medio tensa, tenía 15 años con las crisis típicas de esa época.
Empecé a sacar una canción cada dos meses, siempre indagando, conociendo y probando cosas, viendo que podía componer con la guitarra, con una base de YouTube, que podía fusionar. En ese entonces no producía, tenía dos o tres colegas que producían acá del barrio, con un compañero que también estaba haciendo música arrancamos a hacer beats, salieron un par de temas y fue tomando forma la cosa.
Los dos primeros años de carrera artística son de conocimiento en cualquier rubro, recién ahora me paro este año con una idea por dónde quiero ir, cómo quiero sonar, encaminando hacia lo que quiero. Lo lindo es que es todo aprendizaje individual y colectivo, no te limitas a nada, es darle y darle y darle.
En febrero de 2025 fue mi primer show entero en Ciudad Vieja, con la gente agitando, saltando, gustó mucho y fue el espaldarazo para dedicarme más seriamente esto.
12800
Mi grupo se llama 12800, por el código postal del Cerro. Arrancamos a hacer temas para nosotros pero ya pensando en presentarnos como 12800, son varios integrantes, algunos trabajando en la sombra para varios proyectos, las caras más visibles somos Lemos, Angel y yo.
En este grupo, más allá de tener mucha hambre y actitud para todas las cosas, nos definimos por la autogestión. Yo me hago mis beats, produzco algunos instrumentales, Lemos se mixea y se masteriza con las voces, se hace sus propios temas. 12800 es un colectivo de hip hop y autogestión.
Surf in the Cerro
Surf es un subgénero del trap que está surgiendo con tremenda fuerza este año y Lemos va a sacar un EP con cinco temas que vamos a llamar “Surf In The Cerro”, con temas compuestos por él. Otro amigo del 12800 está colaborando con las instrumentales, todo sale con las manos de nosotros. Un compañero que estudia cine está sumándose para colaborar sobre todo en la parte técnica del rodaje, se arma la logística, se filma y los videos en crudo los edito yo.
Música para mis ojos
Todos los videos que tengo colgados y algunos de amigos los edito yo, me gusta tener mi propia visión estética de lo que hago, espero poder comprarme pronto una buena computadora para editar sin problemas. Esa afición viene claramente de mi época de YouTuber.
El 16 de diciembre tocás en Inmigrantes en la ya histórica esquina musical de Paullier y Guaná. ¿Cómo preparás el show, qué cosas pasan en un show de Belcha?
En esta oportunidad tengo la suerte de que Lemos y Ángel me abren el show y después arranco yo con el ambiente caldeado previamente. En cuanto a instrumentos todavía no hemos incorporado mucha cosa al show, nuestro sonidista va a llevar la computadora, la interfaz y hasta mañana, no hay otra.
Para los shows trato de hacer una búsqueda más compleja, arranco con una intro que tiene de todo, fragmentos de “Candombe del olvido” de Zitarrosa, “Montevideo” de Opa y mil cosas, es como que quise hacer un audio donde esté todo lo que más o menos quiero transmitir y me representa. Es una intro de un minuto que tiene de todo, quiero darle como una experiencia diferente a la gente.
Después engancho eso cantando tres o cuatro trap, después ya suben los colegas Nikillo y Bernie para hacer una colaboración. Ahí arranca con un bolero la cosa medio salsita también, es solo con base de guitarra y cantamos los tres. Cierro con un hip hop y ya vamos con la presentación del EP que se va a llamar “Tiranos Temblad”.
El show intenta hacer un viaje desde mis primeras canciones, termina el primer bloque con esos seis temas, arranca a sonar el himno nacional, me cambio el vestuario y vamos con la presentación de los cinco temas del EP. Después también entra “Straight outta” que ahí se suben los gurises de la 12800 al escenario.
Posteriormente suben un par de compañeros que tocan el tambor con piano, chico, repique y ahí subo con el último bloque que van los temas más clásicos de mi repertorio, más como de fiesta, meto guitarra criolla también y se sube mi hermanito a cantar “Bajan” de Spinetta.
Tarde o temprano me gustaría incorporar instrumentos a los show y se que lo voy a hacer, es un camino hacia donde ir. Hay más de una canción que ya me la he imaginado en el escenario con una banda y va a sonar polenta, es algo que anhelo. Más allá de que me encanta tocar con computadora y así armo mi música, uno de mis sueños más grandes es tocar con una suerte de orquesta sinfónica, darle otro vuelo a mis canciones, pero por ahora apuntamos a hacer un poco de ruido con los pibes con lo que tenemos.
Batallas
En el mundo de las batallas estuve observando, participando y organizando a veces en alguna batalla en el barrio más que nada amistosa, pero claramente muy por fuera de las competencia. Con 13 años organizaba una batalla acá en el Holanda del Casabó, que se llamaba Holanda.underfree.
No me metí de lleno porque es un ambiente que está bueno hasta cierto punto, pero es una competencia, se empieza a poner pesado y yo no estoy para eso. Yo hago la música porque la siento y yo no estoy para competir con nadie, por más que sea una buena práctica pararse delante de uno y tratar de bajarlo. Siento que estoy totalmente para otra cosa, aunque es un género que conozco y que respeto.
Cuando hacía de juez se respetaba mucho lo que los otros rapeaban. Hay gente que venía de otros lados también, había mucho respeto, pero hay que tener ojo con ese respeto hasta que se haga mucha competencia. Pero eso yo creo que pasa más en los eventos grandes, en las competencias medio manijeras (eventos espontáneos) acá del barrio, no pasa mucho. Vas, competís, rompés las bolas, tomás un vino y está todo bien, es para divertirse.
Temáticas
Eso depende del rapero, capaz que en una de esas te gustó la rima que hizo tu contrincante y la utilizas para hacer una terminación mejor. Vos terminaste con la palabra “ovación” y yo le pongo “pasó manejando un avión” para poner un ejemplo. Depende del rapero, hay gente que vos le tiras una rima reestructura y te manda a cagar a vos y a tu mamá, así de una.
Hay un montón de temáticas recurrentes que tienen que ver con el territorio, con las clases sociales, con el tema de los chetos, siempre se vio como esa mirada negativa sobre los chetos pero divertida para contestar algo. Siempre está el barrio metido de una u otra forma. Siempre hay algo para atacar, se agarran de cualquier cosa, con la más mínima te la dan. Por eso también es muy de cada rapero y forma parte del juego no pasa nada, es para divertirse, eso está buenísimo porque no conozco a nadie que se haya ido enojado de una batalla por lo que le dijeron.
Raperos del oeste
Un rapero del oeste, yo creo que se consolida primero por los valores. La actitud de ser una persona obrera, laburadora. Yo tengo una cancion que se llama “boletera”, es uno de mis temas que tuvo más repercusión “si encaro mi vida obrera, tempranito recargo la boletera”, es algo más trascendental en el sentido de que venimos de un barrio obrero y ante las dificultades de la vida, vamos a seguir yendo para adelante, no importa.
Gente muy laburadora, valores bien marcados, hay códigos que hay que respetar como persona, como músico, como artista, lo que vayas a hacer de tu vida tiene que ser con cultura de respeto por sobre todas las cosas.
Yo le doy mucha trascendencia al barrio en varios temas, generalmente cuando voy a escribir un tema, pienso ¿qué escribiría un pibito del barrio? Estamos en un barrio donde hay que salir para adelante y me gusta que mis letras hablen de este momento que estamos viviendo. Amo mi barrio, pero algunos sueños se encuentran fuera y también quiero cantarles. Sabemos de dónde venimos, no sabemos por dónde vamos. Tenemos muy marcada la identidad de la zona con la 12800.
¿Cómo te parece que tiene que ser el camino de un rapero de barrio, para llegar a vivir de su arte?
Yo lo veo como un camino natural que si a vos te gusta freestylear, vayas a las batallas y después tengas la inquietud de escribir y hacer tus canciones, aunque hay casos que empezaron al revés. Lo primero que tenés que entender es que las batallas y el mundo de hacer música, más allá de que pueden ir de la mano, no tienen nada que ver una cosa con la otra. Porque hay raperos que son raperos de batalla y te dicen “yo no grabo porque pierdo la esencia”.
Son dos cosas diferentes. Una cosa es que vos te pares en un estudio a grabar tu rap y otra cosa es que pongas a freestylear en una batalla. El camino básicamente de un rapero a grandes rasgos es, arrancás viendo algo que te guste, que te mueve, ya sea una batalla, una canción, un ritmo y en algún momento va a ser el camino de decir quiero pasar de esto a esto. Yo tengo la visión de que acá hay mucho talento por explotar, pero al ser tan pocos, siento que nos tiramos un poco para abajo, nos hundimos un poco entre todos. Hay una muy linda escena, muchas voces y músicas distintas que hablan de muchas cosas diferentes.
Fuerte y claramente siento que el camino para crecer musicalmente es expandirse lo más posible acá hasta y después cruzar el charco, ir propagando tu música en Argentina, haciendo conexiones allá, conociendo la movida del under porque el flujo de gente que anda haciendo música y que va a ver música es realmente enorme. Levantás una piedra y hay 20 haciendo música, está muy de moda el término under pero yo creo que es más para identificar una generación que por ser under propiamente dicho.
¿Qué importancia le das a ampliar tu vocabulario, a incorporar cosas que te amplíen la mirada, que te traigan nuevas palabras y conceptos?
Le doy mucha importancia, leo y miro mucho cine también, teatro también, pero sobre todo escucho mucha música nueva a ver que onda. Libros cada dos por tres, cuando estoy en la zona de decir quiero algo nuevo, otras miradas, me leo un librito tranquilo a ver qué onda, lo puedo leer un par de páginas o entero de una. Pero mi principal fuente de inspiración es la música y música de otros tiempos de los 80 y los 90 que siento que fue el momento en que nacieron un montón de cosas.
Referentes de Uruguay
Arriba pondría a Zeballos, lo que logró fue algo muy salado, solo por la escritura el loco fue un despegado totalmente. La movida urbana de Knak, en su momento fue un referente también. Davus también más de la urbana. Referentes del rock uruguayo cómo cantantes Emiliano de No Te Va a Gustar, Alejandro Spuntone, Guillermo Peluffo de la Trosky. Yendo más para atrás Olimareños, Zitarrosa, Gustavo Pena.
Referentes del rap de antes, te puedo decir que consumí más el Peyote que la Teja Pride, pero también les presté atención porque son del barrio y Plátano Macho llegué a escuchar.
¿Por qué elegir el hip hop y no otra expresión musical y cultural?
A mí, me encanta toda la música, tengo maquetas desde flamenco hasta una salsa. ¿Por qué me expreso en el hip hop? Primero porque es un género que es como el trap, va en contra del sistema. Vos con el hip hop podés hacer de todo, pero sigue siendo hip hop. Lo elijo una y mil veces porque es algo que me acompañó de guacho, siempre estuvo en mis mejores y mis peores momentos. El hip hop es la expresión del barrio, por eso lo elijo para transmitir lo que sea.

