TABLADO DE OTROS TIEMPOS

Fuimos a conocer el Tablado Nuevo Carrusel de Paso Molino, donde nos recibió Carlitos Soria para hablarnos de los tablados de antaño que iluminaron el oeste de Montevideo.
Mi primer tablado
Yo nací y me crié en Belvedere, hincha de Liverpool a muerte. En mi vida, Liverpool y el Carnaval son mis pasiones… y mi compañera, sino fuera porque ella me sigue, yo no seguiría esta locura que tengo de Carnaval y de Liverpool. Eso como primera norma.
Mi casa en Belvedere quedaba a seis cuadras de la cancha de Liverpool. Mi vida fue el fútbol y el Carnaval, con canciones de Araca, de Momolandia, La Soberana, yo me crié con eso.
Los escenarios eran con tanques de 200 litros y arriba tablones. Nos sentábamos en bloques y tablones y éramos felices. Yo veo a los chiquitines ahora que corren y no prestan atención mucho a los conjuntos, yo de niño ya era muy fanático, no me paraba en el medio de una actuación, ya era mi pasión el Carnaval.
Mis primeros tablados fueron en tiempo de dictadura, que no estaba Daecpu, se llamaba Audica en ese momento, los milicos le habían prohibido el nombre a Daecpu. El primer tablado que pisé de niño fue el CAP Polonio, ese tablado estaba en Gregorio Caminos y Basagoity, sigue estando el club todavía. En ese entonces había una iglesia allí.
Constelaciones de tablados
Había tablado también en Liverpool, acá en el Paso Molino funcionó el Dalton Rosas Riolfo hace muchos años atrás, capaz que 50 y pico o 60 años atrás se encontraba el Carrousel del Paso Molino que había una rueda gigante y un carrousel. Estaba en la vereda de enfrente donde ahora está la Plaza de La Policía. En Nuevo París, había un tablado en la cancha del Club Social y Deportivo Iriarte, que quedaba frente a la cancha de San Francisco.
Los tablados funcionaban uno a un par de cuadras de otro, porque la gente acompañaba masivamente el Carnaval, era más accesible también. El Carnaval siempre fue algo profundamente popular, pero más en la época que yo viví de joven en la dictadura, era la expresión del pueblo de ir a ver a los conjuntos, cómo maquillaban, un montón de cosas que prohibían cantar y sin embargo lo escuchábamos como la canción “A una Mano Paloma” de Falta y Resto.
Los tablados antes eran diferentes, yo no llegué a vivir esa época, pero vecinos que tienen 70 años o más te cuentan que era algo normal que la gente fuera atrás de los conjuntos recorriendo tablados.
A la vuelta de cualquier esquina tenías tablado y había Carnaval todos los días, no como ahora que es más bien los fines de semana en los tablados de barrio. En Liverpool todos los días había Carnaval, en el CAP Polonio todos los días había Carnaval, en Arbolito, en Progreso.
Había conjuntos de carnaval que hacían de mañana y de noche. Un conjunto se podía presentar a las 12 del mediodía y después a las 10, a las 12 de la noche estaban de nuevo en el mismo tablado, había escenarios que eran todo el día.
El primer escenario que recuerdo en La Teja, yo tengo una vaga idea de que fue donde ahora está la automotora Mar Motors en la esquina de Carlos María Ramírez y Camambú, había un anfiteatro y un tablado también allí. Más abajo para el lado de Ancap había otros tablados
Estamos hablando que vivimos en el oeste, un barrio muy carnavalero. En el Cerro tenías el Tito Borja, el Multicolor, El Holanda, El Carioca, en la playa del Cerro también hacían un escenario, había montones de tablados para el lado del Cerro.
Para el lado más bien del Paso de la Arena, ahora está el Julia Arévalo pero ahí funcionó otro escenario, estaba un poquito más para acá, lamentablemente lo cerraron. En Nuevo París, en la esquina de LLupes y Yugoslavia, había otro. En el Camino de las Tropas había otro, en el barrio 3 de Abril había otro.
Tenías el Tablado de la cancha de Schiaffino en el corazón de Nuevo París, no existe más ese cuadro, de ahí salió el Patito Aguilera. Estaba lleno de canchas de fútbol por esa zona y todas las curtiembres. De ahí salían los Curtidores de Hongos, que en un momento fueron Curtidores de Diablos, cuando se separaron quedaron Curtidores de Hongos y Diablos Verdes. Había mucha gente, había mucha fábrica, era de un arraigo muy popular el Carnaval.
En el Prado también tuvimos un escenario que fue muy grande, lamentablemente con el tema de los costos no pudo seguir funcionando, pero ya te digo que tenías Carnaval por todos lados.
Ahora se perdió un poco el ensayo de las murgas en el barrio, empezaron a ensayar más para otro lado. En esa época venían murgas de todos para acá a ensayar. Murgas históricas como la Bohemia, la Celeste que estuvo antes de salir la Reina de la Teja, que la sacó Morgade también, La Soberana, murgas importantísimas para la historia del Carnaval y del Uruguay.

Carnaval de los vecinos
Estamos hablando de un carnaval que había tablados casi todos los días, todo el día y todo funcionaba, eran comisiones de vecinos quienes hacían funcionar el Carnaval en los barrios.
En Liverpool era la Comisión de Básquetbol y todas las ganancias iban para el básquetbol. En el Progreso eran las comisiones de baby fútbol que lo hacían para dar una mano y sustentarse. En todos lados había comisiones de organizaciones de fiestas, o comisiones de fiestas, actos y festejos, cosa que ya no existe más.
Era todo organizado por los vecinos, pagaban a los conjuntos, hacían todo. La Intendencia recién cuando agarra Carámbula la Gerencia de Eventos es donde empieza a cambiar el Carnaval y aparecen los escenarios populares que ya es mucho más acá en el tiempo.
La Intendencia comienza a ayudar económicamente y llegamos a lo que es hoy la Red de Escenarios Populares que en la actualidad la conforman 16 escenarios populares y uno itinerante que tenemos nosotros en el oeste, que recorremos 18 barrios diferentes con un móvil del Municipio, que se denomina “barrio a barrio”.
“Barrio a barrio”, es un proyecto de Gabriel Otero ex alcalde del Municipio A, había un ómnibus tirado en un ministerio no sé dónde y decidió hacer un escenario móvil, anduvo por ahí la cosa, se hicieron unos intentos de Carnaval y fue funcionando.
Con el alcalde actual y Pablo Khalil, decidimos darle un poco más de forma a eso, a lo que era el Carnaval de hoy. La Intendencia pone dos conjuntos y el Municipio paga otro y pone todo el personal. Recorremos 18 barrios del oeste totalmente gratis con espectáculos de primer nivel. No es un rondamomo, es una propuesta que tiene solo el Municipio A.
Triplex
Acá entre el Viaducto y el Cerro, tenías la cancha del Schiaffino, el Liverpool, el CAP Polonio, el Arbolito o el Progreso. Ahí se turnaban un año cada uno, pero hubo un año que funcionaron los dos tablados juntos. Ese año hicimos transmisiones en triplex con el Puente FM, transmitimos los tres escenarios en vivo: Liverpool, Progreso y Arbolito, para que ninguno se ofendiera.
Yo estaba en el auto y llevaba todo lo que era la radio principal. Por ejemplo, el fin de semana salíamos en Liverpool pero teníamos móviles con walkie-talkie, no con handy, en los otros dos tablados. Después íbamos cambiando.
Te estoy hablando que eso no fue hace mucho, capaz que fue hace 20 años atrás.
El nuevo Carrousel de Paso Molino
Nosotros retomamos esa tradición este año y le pusimos "El nuevo Carrousel de Paso Molino" al tablado donde estamos hoy en la calle Agraciada y Tembetá. Acá estaba la tienda Salvo, que era una tienda donde antiguamente los gauchos que venían a comprar monturas, las espuelas, la bombacha, todas esas cosas. Yo llegué a conocer la tienda Salvo, venía mucha gente del interior a comprar. Ahora está todo abandonado. Es más, ahí están todas las viviendas que eran de la gente de la tienda Salvo.
Por suerte nos está yendo bien, para ser un tablado nuevo que hacía muchos años que no se abría. Viene mucha gente que iba a Liverpool que la estamos arrimando. Abrimos a las ocho, de miércoles a domingo y la semana Carnaval, abrimos toda la semana. Vienen cinco conjuntos, menos los miércoles, que cerramos un poco más temprano por los vecinos.
Tratamos de llevar el Carnaval a todos lados, yo si fuera por mi abriría por todos lados escenarios. Tuvimos problemas con algunos vecinos y la verdad que se portaron bien igual. A mí me encanta el Carnaval pero no sé si me gustaría el Carnaval en la puerta de mi casa. Es como cuando vas a la feria. A vos te gusta la feria, pero no te gusta la feria en la puerta de tu casa.

Escuelas de tablado
Con el Pepe Veneno aprendí muchísimas cosas con esa gente de izquierda, con la gente vieja del MLN, en el Club CAP Arcona y todo lo que es la parte más cultural con la gente de El Tejano. Lo que es gestión cultural, sin haber estudiado, aprendí muchísimo en el Tejano.
Hoy estoy acá en un escenario semi-privado, me contrata Tenfield y Daecpu para organizar un tablado y yo tengo que reconocer de dónde vengo y eso no me lo voy a olvidar nunca, para mí en Tejano es mi casa, es mi vida, es como otra parte de mí.
Coqueto escenario
Antes los escenarios se decoraban mucho, cuando salí en los Smokings en el 91 recuerdo que en la aduana eran impresionantes los tablados, más allá que eran con tanques de 200 litros y todo tabla de obra, había concursos de tablados.
Por ese entonces, la gente le daba premios a los conjuntos que iban a ese tablado, el carnaval era eso, también capaz que por eso es que había más cantidad de escenarios. Después se hizo el Concurso Oficial, el Teatro de Verano y todo eso. Pero en el barrio, el que hacía el Carnaval era el tablado y premiaba a los conjuntos que iban a actuar.
Los escenarios también le pagaban ahí la actuación a los conjuntos, a veces pasaba que el cantinero se pelaba con la guitarra y no lo cobrabas. Hay una canción también que habla de eso, que iban a cobrar, golpeaban las puertas y no quedaba nadie.
También se salía a mangar puerta por puerta a los vecinos para colaborar con el tablado y la canción contaba que había vecinos que decían "no, nosotros nunca vamos" y el primer día de tablado estaban todos sentados en primera fila. Eso sucedía mucho cuando se hacía en la calle en el Arbolito y en el Progreso. Yo eso lo viví y era lo hermoso de los tablados en la calle.
El Tito Borja fue un ejemplo de cómo trabajar un escenario que se hacía en la calle, compraron terrenos, hicieron una una Policlínica, hicieron salones de fiesta, laburaron con el carnaval y la invirtieron toda en el barrio, fue impresionante, es un bastión del Cerro.
¿En qué año cambió esto?
Se empezó a profesionalizar de a poco, los conjuntos empezaron a salir más caros. Hoy por hoy, un conjunto de los más caros vale casi 30 mil pesos y vos tenés cinco conjuntos en un Tablado. Nosotros tenemos una entrada de 120 pesos, si no tenés buenos sponsors … es difícil. También es otro nivel, ahora es un espectáculo que es digno de ver en cualquier parte del mundo. Vienen las revistas argentinas acá y la gente muere. Pero vos miras una revista uruguaya y no tiene nada que envidiarle a una revista argentina.


