COMISIÓN PRO BACHILLERATO LICEO DE LA TEJA

Nos encontramos en la Institución Atlética la Cumparsita con Nathaniel Clavijo, Verónica Scandroglio y Enzo Baica para conversar del trabajo que ha venido realizando la Comisión Pro Bachillerato Liceo de La Teja y las perspectivas de contar con el anhelado liceo de bachillerato en nuestros barrios.
Verónica Scandroglio y Nataniel Clavijo son docentes, trabajan en la zona desde hace 20 años, forman parte de la Cumparsita y de la Comisión pro Liceo de Bachillerato de La Teja. Veronica hoy dicta clases en los liceos 66 y el 38 y Nathaniel en el 38 y el Bauzá.
Enzo Baica es estudiante de profesorado de Comunicación Visual, vecino del barrio y por ello, uno de los tantos gurises que ha tenido que salir a otra zonas para culminar su educación secundaria.
¿Cuándo comenzó a trabajar la Comisión y cómo fue que surgió?
Verónica: Comenzó a principios del 2023, justo en este lugar en La Cumparsita, motivados por algunas charlas que habíamos tenido acá con Carlos Pilo. Carlos formaba parte de nuestra institución y siempre estuvo preocupado con lo que pasaba con nuestros jóvenes. En esas charlas surgió que muchos gurises dejan de estudiar por millones de razones, pero una de ellas es que no hay un lugar donde continuar estudiando en nuestros barrios.
Ahí surgió la idea de la Comisión, lo primero que nos pusimos en la cabeza era que tenía que ser lo más amplia posible, convocamos a organizaciones sociales, barriales y sindicales de la zona. El primer objetivo fue juntar firmas y hacer un petitorio, un documento muy explicativo de por qué la necesidad de un liceo de bachillerato de La Teja. En noviembre del mismo año presentamos las firmas con ese documento en el Codicen.
Para construir un nuevo liceo tiene que estar presupuestado. Visualizamos en ese momento que dos años para adelante íbamos a tener un nuevo gobierno que debía redactar un presupuesto y en ese presupuesto tenía que aparecer ese liceo.
¿Cómo fue que se fue acoplando el barrio a ésta propuesta?
Verónica: En la junta de firmas cuando uno lo explicaba parecía algo utópico y la firma más bien simbólica, pero esto fue creciendo y creciendo desde abajo. Todo ese año juntamos firmas y después quedamos a la espera de qué pasaba con ese expediente que recién nos lo devolvieron en el 2024. Ese expediente que estuvo casi un año en esas oficinas burocráticas, de un lado para otro, tiene como conclusión que los números de estudiantes que se manejan en esta zona dan para construir un liceo de bachillerato.
Seguimos con la propaganda, con las balconeras, multiplicamos la consigna y el barrio se la apropió, la gente te preguntaba “¡yo firmé el año pasado! ¿Qué pasó con eso, van a hacer el liceo?”.
Nathaniel: En el 2024, los conjuntos de carnaval tomaron el tema, los equipos deportivos. Realizamos una campaña bastante asertiva en redes con los propios vecinos del barrio, con personalidades de la cultura, del arte, del deporte que sumaron su voz y su imagen a la campaña y entonces el tema se volvió ineludible para las autoridades.
Veronica: Hemos visitado también todos los ámbitos políticos, ya fuimos a la Comisión de Educación del Parlamento de ambas cámaras previo a la presentación del presupuesto. Nadie nos dijo que no, al contrario, decían “cómo vamos a votar en contra de la construcción de un liceo”. Dependía que el partido de gobierno lo incluyera en ese mensaje presupuestal.
Pasaron las elecciones, asumió el nuevo gobierno y esperamos a ver qué pasaba con el presupuesto. Yo ahí veo como un quiebre de esa expectativa, fue el primer golpe que tuvimos… no estábamos incluidos en el presupuesto.
Recuerdo la reunión que tuvimos en la Comisión cuando analizamos que no estábamos en el presupuesto, era o quedarnos a esperar cinco años más o pelear para entrar por la ventana, como un anexo en ese presupuesto. En realidad es una necesidad del barrio y el barrio se apoderó de esta propuesta, lo está exigiendo.
Nathaniel: Cuando no aparece en el presupuesto, a la semana tienen que decirnos que de alguna manera lo meten por una ventana con una resolución de ANEP, hay un compromiso allí de que esté incluido el liceo.
A partir de eso continuamos presionando y trabajando para que el hecho se concrete. Hemos realizado dos movilizaciones en el barrio, festivales musicales y ha tenido una difusión muy importante en Carnaval. Es un tema muy sentido y con apoyo generalizado en todo el oeste, hemos tenido mucha prensa también. Ante eso creo que las autoridades están un poco arrinconadas y tienen que dar una respuesta.

¿Qué gurises en edad de bachillerato hay en la zona?
Nathaniel: Hay algo así como 800 gurises para el Bachillerato sólo en La Teja, sin contar todo lo que es de Paso de la Arena para acá. Hemos contrastado esos números con este año, el año pasado y el 2024, el número de estudiantes no decrece.
El discurso de las autoridades es que la población en Uruguay va a decrecer. Seguramente las tendencias demográficas van en ese sentido, pero hay una necesidad que no está cubierta y en esta zona no hay una disminución de la población, los números se mantienen.
¿Qué implica salir del barrio para seguir estudiando para los gurises y sus familias?
Verónica: Esa discusión la tuvimos con la senadora Bianchi, ella nos decía que era importante que los gurises transiten Montevideo y nosotros le dijimos que sí que es importante, pero la realidad indica que un gurí que está en Tres Ombúes tiene que tomar dos o tres ómnibus para ir a su liceo de bachillerato porque en esta zona no hay, que sale a las 7 y media de la mañana o que llega a las 9 de la noche a su casa … hay toda una organización familiar, hay temas de seguridad, de cuidados atrás que no se tienen en cuenta.
Nathaniel: La educación es obligatoria hasta sexto año del bachillerato, ¿dónde están las condiciones para que eso se cumpla? Muchos gurises de la zona no lo pueden hacer por no tener un liceo cerca y para nosotros es fundamental que se cumpla ese derecho.
Sabemos que el liceo de bachillerato no va a solucionar todos los problemas, pero también permite descomprimir otros liceos como el Bauzá que está repleto, el 61 del Cerro y el de Rincón del Cerro están bastante llenos también, hay población de sobra para los bachilleratos.
Nueva propuesta de ANEP
Nathaniel: Lo que nos propone ahora ANEP es construir un liceo de primer ciclo en el barrio y acondicionar el liceo 38 para bachillerato. La comisión lo analizó y entendemos que no es conveniente esa propuesta.
Ellos lo ven como un tema económico, pero nosotros decimos que sale más caro, porque el liceo 38 es bastante grande y tendrían que construir un liceo de por lo menos de 12 o 15 salones para ubicar todos los grupos que están allí.
Lo que nosotros estamos planteando es que se construya allí un liceo bachillerato de los cimientos, un liceo de 20 salones aunque puede ser un poco menos, sí vemos lo del gimnasio como fundamental, que tenga laboratorios y el espacio de dibujo. Hemos estado visitando algunos liceos que se han construido recientemente que son bastante interesantes sus modelos constructivos, su iluminación, el espacio.
Acá en la zona hoy no se estaría precisando más liceo de primer ciclo, además sacando los únicos grupos de cuarto año que hay en el liceo 38 que son seis, se liberan tres salones en cada turno, podés tener tres grupos más de primer ciclo en cada turno y son más o menos 150 gurises que podés estar reubicando, tenés para descomprimir.
¿Qué diferencias tiene un liceo de primer ciclo con un bachillerato?
Veronica: Espacios curriculares como laboratorio, sala de dibujo, entre otros y algo que nosotros siempre planteamos desde ese primer documento en el 2023, el liceo debería tener gimnasio cerrado para compartir con otras instituciones, al día de hoy no hay ninguno en toda La Teja.
¿Dónde se podría construir?
Nathaniel: Los terrenos que hay en la zona no son todos adecuados, además hay algunos que las autoridades no están dispuestas a comprar. Originalmente pensamos en el BAO, pero no está a la venta. ANCAP ofrece a través de la Intendencia de Montevideo un terreno que está en la calle Emilio Romero y Yañez Pinzon de media manzana, unos 3.700 metros cuadrados, muy buena locomoción y con una base ya construida en el terreno.
Haces una obra de cero donde tengas todos los espacios adecuados para bachillerato donde los gurises puedan estudiar allí y la propia Intendencia se lo plantea como un polo educativo para toda la zona.
La participación de ANCAP
Veronica: En la Comisión también está la Federación de trabajadores de ANCAP, como el Sindicato de Profesores, el de la Química, el de la Pesca entre otras organizaciones. En ese lugar específico hay entre 10 y 15 trabajadores, es más que nada un depósito, no generaría mayores problemas para los trabajadores se podrían reubicar.
Nathaniel :Nosotros estuvimos buscando terrenos, en algunos no se puede construir directamente, otros son privados o no tienen deudas significativas para que el Estado los pueda expropiar.
Vimos este terreno y ANCAP, a través de la Intendencia, plantea que está dispuesto a volver al barrio con inversiones, porque eso se había cortado en el gobierno anterior. Es positivo que ANCAP se involucre en el barrio, pero todo esto se ha movido porque la Comisión y el barrio se han movido.
¿Qué otras organizaciones participan de la Comisión?
Nathaniel: Además de los sindicatos, participan la institución de la Cumparsita, el Club Atlético Progreso, la Teja Vive, Covitea, en realidad con distintos grados de participación pero ha estado involucrado todo el barrio. Los conjuntos de Carnaval del barrio, los equipos de fútbol, de basketball, el Arbolito, personal de AFUTU. La discusión ha estado en todo el zonal oeste de Montevideo.
Participación de los vecinos
Veronica: Nosotros salíamos todos los sábados por la feria y todos los feriantes y los vecinos te decían, “ ¿y cómo viene eso, qué tenemos que hacer?”.
Nathaniel: Cuando largamos la campaña de firmas, todo el mundo firmaba, nadie ponía un pero y eso te habla a las claras de que es una necesidad real, que no es algo inventado.
Algunos vecinos te cuentan la experiencia de ellos cuando tuvieron que salir para seguir estudiando o la preocupación por sus hijos que están por llegar a bachillerato y tienen que salir del barrio. Hay un vecino que forma parte de la comisión que dice “mi hija tiene la suerte que yo a las 8 de la noche la espero en la parada porque tiene que caminar 5 o 6 cuadras para llegar a casa”, hay otros padres que no pueden y otras situaciones en las que tienen que elegir entre que sigan estudiando o la seguridad de sus hijos.
¿Cómo hiciste vos para hacer el bachillerato?
Enzo: Cuando uno salía lo primero que quería era irse lo más cerca posible y eso era el Bauzá, sino tenías que irte incluso mucho más lejos. Tenés que estar a las 6 de la mañana en la parada para llegar a clases a las 7:15 y los bondis que no ayudan mucho.
También hay que hablar de la cultura propia en el barrio y esa interacción del centro educativo con la zona, por ejemplo ir a recorrer el barrio y conocer el entorno en una clase de historia, ir a retratar edificios en una clase de dibujo. Tenés que ir a integrarte a otra cultura barrial, a otras características del barrio, a otra disposición espacial que es muy lejana a la que uno atraviesa.
En su nombre
Nathaniel: Este liceo va a llevar el nombre de Carlos Pilo, que fue el impulsor de la propuesta y un militante barrial de todas las horas. Además nos parece el mejor homenaje porque Carlos siempre estuvo preocupado por los jóvenes del barrio, por difundir la cultura, el conocimiento y las luchas sociales entre los jóvenes.
Oficialmente es muy complicado, va a ser complicado el tema es que sea la idea, si no es oficial, va a ser oficioso, pero algún día le vamos a poner Carlos Pilo.

