PROGRESO-UDELAR
Victoria Núñez y Coti, futbolistas de Progreso-Udelar, cuentan cómo surgió el proyecto, el trabajo de las jugadoras para sostenerlo, el papel de la Universidad de la República y la lucha por conseguir mejores condiciones para el fútbol femenino.
¿Qué es Progreso-Udelar?
Victoria: Progreso-Udelar surgió en 2023. Nosotras, desde Udelar ya teníamos juveniles y con el proceso de profesionalización que se viene dando en el fútbol femenino, cada vez es más necesario que los clubes tengan categorías juveniles y mayores y un proyecto que permita sostenerlas. En 2023, se firmó un convenio mediante el cual Progreso iba a incorporar la categoría juvenil y Udelar se iba a encargar de la categoría mayor.
¿Cuáles son las condiciones materiales con las que cuenta actualmente el fútbol femenino?
Victoria: Este año solamente tenemos seis equipos en la B. Las condiciones son muy desiguales, tenemos canchas de todos los estilos, algunos equipos presentan canchas de césped sintético, como Central Español que está jugando en el Palermo. Después hay otros equipos que tienen canchas de pasto natural o directamente canchas que están en malas condiciones.
Hay equipos que tienen mucha infraestructura e inversión y otros que son más autogestionados, como es nuestro caso. Nosotras seguimos adelante gracias al apoyo del club y de la Universidad, pero también gracias a nuestro propio trabajo para generar dinero y poder sostener el espacio.
El apoyo de la Universidad
Victoria: El proyecto de Udelar surgió en 2004. En ese momento había muy pocos espacios para jugar al fútbol femenino, realmente fue una apuesta de la Universidad tener un equipo de fútbol femenino y lo ha sostenido en el tiempo.
Actualmente la Universidad apoya con la inscripción al Campeonato de AUF y con el cuerpo técnico, particularmente con el director técnico de la primera categoría. La Universidad tiene Bienestar Universitario, que cuenta con un área de Deportes y desde ahí se sostiene el equipo. Después entrenamos en un espacio público cedido por la Intendencia. Ese es, a grandes rasgos, el apoyo que brinda la Universidad.
Sabemos también cuáles son las carencias que tiene Udelar para todas sus demás obligaciones educativas, pero entendemos que también en el deporte existe un deber importante y el fútbol femenino ha sido una de las disciplinas que decidió apoyar. Es una decisión política y económica en algún punto. La Universidad decidió sostener un proyecto de fútbol femenino y eso tiene un valor muy importante.
A empujones
Victoria Núñez: Hay mucha falta de compromiso para mantener o sostener un proyecto a largo plazo y mantener determinadas condiciones. Eso ha hecho que se cancelen muchos proyectos, incluso algunos que podríamos considerar exitosos. Wanderers es un ejemplo, de un día para el otro dejaron de apoyar el fútbol femenino y el proyecto se desarmó.
Las que seguimos el fútbol femenino desde hace años hemos visto que esto pasa constantemente. Hay equipos que tienen algún empujón porque, por ejemplo, justo hubo una dirigencia que apoyó al fútbol femenino, pero lamentablemente ese apoyo muchas veces no dura más de dos o tres años.



